UMRAO YAN Y LA TRADICIÓN POÉTICA DE ORIENTE

UMRAO YAN Y LA TRADICIÓN POÉTICA DE ORIENTE

“Me trajo la vida y vine, me lleva la muerte y voy
Ni por mi voluntad vine, ni por mi voluntad voy”

 

Aquella mirada triste hablaba por sí sola del desconcierto que genera las paradojas del destino. De la noche a la mañana, todo se transformó. Ameeran, una niña perteneciente a la clase media de la ciudad de Faizabad, dejó de ser aquel ser travieso y feliz, para convertirse en Umrao Yan, la famosa cortesana y poetisa de la ciudad de Lucknow en India, cuna de la plenitud cultural del Imperio Mongol durante los Siglos XVIII y XIX.

Ameeran fue arrancada como una flor de la tierra y su inocencia vendida al mejor postor. Se puso precio a su cuerpo, e ignorando las enseñanzas del Corán acerca de la prohibición de la prostitución, fue condenada a una vida totalmente diferente de lo que había imaginado. Encerrada en una “Kotha” –una especie de Casa de Placer- aprendió y desarrolló con gracia el arte de la danza, la música y la literatura. Pero Umrao Yan era mucho más que una prostituta, era una mujer llena de sensibilidad y curiosidad, quien alivió las penas de su desgracia a través del arte de la poesía.

Invitada por los más importantes poetas de su tiempo, participó en varias “Mushairas”, verdaderas tertulias poéticas, donde un numeroso público extasiado se convocaba a escuchar la más célebre poesía. En aquellos años se había popularizado el gházal, un género poético nacido en Arabia, pero compuesto en idioma urdu, que fue perfeccionado por la Corte del Gran Mongol. Al grito de ¡Wah! ¡Wah! (¡Bravo!, ¡Bravo!), podía escucharse el eco de la preciosa voz de Umrao, plasmando con su delicadeza y sutilidad, cada verso por todos los rincones de Pakistán e India.

Cuando el amor tocó su puerta, sus exquisitos poemas, inspirados en el Sultán Nawab, fueron recitados, una y otra vez, en plazas y calles por personas de toda condición social. Pero, una vez más, la fatalidad del destino mostró su rostro cruel sobre su vida. Las promesas de amor que se hicieron para la eternidad, fueron borradas con la tradición. El sultán tendría que aceptar un matrimonio arreglado por su madre y abandonar para siempre a su amada, que en su condición de cortesana, jamás sería aceptada por la familia real.

¡Qué desdicha hubo en su alma! Sin embargo, Umrao Yan tiene más suerte de la que se imaginaba. Ella perteneció a un grupo muy pequeño de mujeres musulmanas de la época, que pudieron acceder a la educación sin ninguna limitación; además tuvo la posibilidad de escoger con quién casarse, en un mundo donde los matrimonios arreglados por los padres era la ley. Hasta el final de sus días, viajó acompañada de sus versos y recuerdos que compartió con varias mujeres que se habían dedicado, al igual que ella, a la polémica profesión de cortesana.  Esta es una de las tantas magníficas historias del escritor Mirza Hadi.

Mirza Hadi fue un famoso poeta y escritor de ficción, obras de teatro y tratados (principalmente de religión, filosofía y astronomía), cuya obra máxima fue la novela “Umrao Yan” (Umbrao Ene Ada), publicada en 1905 y considerada la primera obra maestra de la literatura pakistaní escrita en urdu, lengua oficial de Pakistán y de varias zonas de la India. En 1970, la UNESCO la incluyó en su lista de Colección de Obras Representativas de la Literatura Universal y ha sido llevada al cine varias veces a través de Bolllywood.

 Actualmente, miles de personas de todas las edades se concentran en escenarios gigantescos (incluso estadios) para participar y escuchar los famosos versos frente a millones de personas que los observan y escuchan, tanto en el escenario, como por radio y  televisión. Los gházals de Ghálib y Allamah Iqbal, afamados poetas de Pakistán, se siguen aprendiendo de forma oral, de generación en generación, en las escuelas y colegios, en todas las regiones donde el urdu es el idioma principal.

La tradición poética de lo que se conoce como Oriente, es parte de la riqueza cultural de un mundo desconocido (o negado) por la tradición cultural hegemónica occidental, que rompió toda posibilidad de una acercamiento legítimo con la historia, arte, formas de vida e incluso religiones de un vasto territorio, cuna de miles de escritores, poetas, artistas, músicos, etc. que no son estudiados en las grandes academias de Europa y América, pero que tienen el mismo valor e importancia que cualquier gran escritor occidental.

Umrao Yan simboliza la belleza de una poesía autóctona lejana que ha permanecido oculta por siglos y que puede convocar a un diálogo entre culturas a través de la magia de la palabra.

MARIELA CONDO: EL PALPITAR MUSICAL DE LOS ANDES

MARIELA CONDO: EL PALPITAR MUSICAL DE LOS ANDES

“Escribo para encontrar los pedazos de mí a través del tiempo, la pena, el silencio, el amor, el desamor; aun sabiendo que quizás nunca me encuentre, yo sigo; canto para arrullar mis propios fantasmas; dibujo para callar mis miedos, con la esperanza de que alguna pincelada, me salve para seguir cantando… y sigo”.

Mariela Condo

Con una espléndida sonrisa en los labios y acompañada de la sencillez que la caracteriza, Mariela Condo -cantante y compositora kichwa del Pueblo Puruhá- desnuda su alma y nos habla de sus sueños, logros y experiencias dentro del campo musical en nuestro país. Actualmente es considerada una de las mejores voces nuevas de América Latina.

-¿Quién es Mariela Condo?

Esa es la primera pregunta que se hace todo ser humano.  Para mí es el primer misterio. ¿Quién soy? No lo sé aún. Creo que somos un constante latido, un constante cambio, sería terrible si fuéramos personas estáticas. Para mí saber quién soy es un diario descubrir y el escribir acerca de “eso” que está ligado al corazón y que no necesariamente son cosas del amor, me ha ayudado a saber algo de mí.

-¿Por qué quieres seguir sintiéndote como una niña?

Conservarse como niña es un algo que nos deberíamos permitir todas las mujeres. Existen varias formas de comprender la edad. Siempre me pregunto, ¿Cuántos años realmente tendré? Hay una edad que te marca la cédula de identidad, otra que marca tu parte intelectual y aquella del alma, más profunda. A lo mejor sigo siendo una niña.

-¿Quién fue la persona que te motivó a introducirte en el ámbito musical?

En primer lugar yo pondría a mi abuela, ella con su sagrada palabra marcó mi frente. Un primo mío me contó que cuando yo era pequeñita, quizás de cuatro o cinco años, pasaba tarareando canciones y entonces mi abuela profetizó: “Esta niña pasa todo el tiempo cantando, cuando sea grande va a ser cantante.”, y no me quedó de otra. Después está mi madre, que también fue cantante, aunque luego se dedicó al cine y la televisión. Finalmente mi tío, quien compuso las dos primeras canciones para mí, para que yo las cantara en una cantata infantil en Riobamba a mis nueve años.

-¿Cuál es la propuesta musical de Mariela Condo?

Bueno, empezaré describiendo las diferencias sustanciales  entre el primer  y segundo disco. En mi primera producción discográfica “Shuk Shimi, Waranka Shimi”,  hice una interpretación musical; interpretar es también un proceso creativo, es buscar un nuevo lenguaje, un nuevo sonido a una canción existente.

En mi segunda producción discográfica “Vengo a ver”, lanzada el año pasado, me puse como  reto componer. Decidí hacer mis propias canciones, intentar plasmar las sensaciones, todas las inquietudes que tengo. En el camino me encontré con mi actual productor musical, Daniel Orejuela, con quien empezamos a trabajar en propuestas musicales y en composiciones reales. Fue una experimentación caótica pero profunda, que me permitió explorarme y plasmar mis experiencias en un disco y compartirlo con la gente.

-¿Cuáles son tus influencias musicales más importantes?

Creo que todos los días escuchamos canciones que nos van influyendo y marcan nuestras vidas. En mi caso, yo vengo de dos corrientes musicales muy lindas, pero a la vez, opuestas: mi mamá escuchaba mucha música latinoamericana de las décadas del sesenta y setenta, como Quilapayun, Víctor Jara, Mercedes Sosa, con toda la complejidad histórica que se vivía en ese momento; y por otra parte, mi padre escuchaba música del recuerdo, rockola, chicha, etc.

-Mariela Condo ha representado al Ecuador en varios festivales musicales internacionales.  ¿Cuál es el recuerdo más grato que te viene a la mente?

La experiencia que más recuerdo fue cuando viajé a Noruega. Un amigo que es pianista y compositor se enamoró de una canción que compuse para mi abuelo, que se llama “Kikilla”, así que me invitó a participar con su coro para dar varios conciertos en diferentes localidades de su país.  Cuando llegamos a Noruega él me dijo: “Si no te aplauden mucho, no te preocupes”. Pero en cuanto terminé de cantar, la gente aplaudió sin parar. Me sentí feliz porque vi que mi trabajo musical había gustado mucho.

-¿Cómo se conformó el actual equipo de trabajo que acompaña a Mariela Condo?

Con Daniel Orejuela se empezó a buscar a la gente idónea que permita hacer un trabajo de calidad para la segunda producción musical. En el camino nos encontramos con Segundo Cóndor, Jairo Gallegos, Moisés Pauta, Antonio Cilio y Milton Castañeda, a quienes valoro muchísimo ya que ellos se metieron en este barco con alma y corazón, haciendo las cosas con mucho amor y cariño. Ahora puedo decir que somos una familia.

-¿Qué piensas de la nueva Ley de Comunicación?

Yo creo que el hecho de que exista una Ley de Comunicación y que todos estemos hablando de ella, es ya un hecho importante. Ahora los medios de comunicación tienen la obligación de poner el 50% de producción nacional, esto obliga no sólo a los medios, sino a la sociedad en general a mirar casa adentro. Los ecuatorianos no creemos que somos capaces de crear producción musical de calidad, pero en nuestro país se están haciendo cosas interesantes. Muchos artistas, aunque no tienen las facilidades que existen en otros lugares, están partiéndose el lomo para crear y entregar un trabajo de calidad a su público. Debemos velar para que ese 50% de producción nacional no se convierta en un monopolio que favorezca a ciertos artistas y ciertos estilos. En eso hay que estar alerta y para ello, debemos apropiarnos de este tema.

-¿Cuál es el próximo sueño por alcanzar?

Yo no me visualizo en el futuro. El proyecto inmediato es trabajar en un nuevo disco, eso hace que empiece a abrirse un nuevo camino que no sé a dónde me lleve, porque a veces el disco se dirige solo. Estoy trabajando con mi productor musical en esta nueva proyección.

En medio de sonidos inconfundibles de la música ecuatoriana que nos acompañó durante la entrevista, Mariela Condo se despide de nosotros, dejándonos su sonrisa angelical y el deseo de escuchar sus nuevas melodías, salidas como siempre, desde lo más profundo de su ser.

PANECILLO O YAVIRAC, UN TESORO ANCESTRAL EN MEDIO DE LA CIUDAD

PANECILLO O YAVIRAC, UN TESORO ANCESTRAL EN MEDIO DE LA CIUDAD

Visitar Quito no sólo significa conocer una ciudad cosmopolita, llena de diversidad y tradición. Significa también reencontrarse con un espacio milenario, donde la sabiduría de los pueblos originarios transita apaciblemente por las calles de su casco colonial, antaño hogar de la ritualidad y encuentro real con las fuerzas cósmicas que regían la vida de estos pueblos. Seguir leyendo “PANECILLO O YAVIRAC, UN TESORO ANCESTRAL EN MEDIO DE LA CIUDAD”